DR CARLOS BASANTA Y SU NOTA SALUDABLE - - Navidad una buena oportunidad para reencontrarnos como hermanos


 
DR  CARLOS BASANTA.*

 

 

 

NAVIDAD, UNA BUENA OPORTUNIDAD

PARA REENCONTRANOS COMO HERMANOS

 

Diciembre, el mes más esperado del año, tiempo donde los hijos que estudian y trabajan fuera regresan a casa con la ilusión del encuentro familiar, del abrazo entre hermanos, entre amigos, mes de unión alrededor de la hallaca y de la mesa navideña, de los intercambios, que antes se llamaban compadre y comadre y que hoy se, le conoce como amigos secretos. Diciembre con su Navidad y despedida de año reclama como condición la unidad, no me refiero a la unidad política, hablo de unidad fraterna, del amor sin colores ni consignas; hemos institucionalizado diferencias más allá de las propiamente ideológicas, las hemos llevado al plano personal, el odio, la intolerancia, el extremismo y la radicalización se han apoderado de la inconsciencia y esta ha predominado por encima del sentido común, el amor, la amistad y la conciencia. Seguimos insistiendo en legalizar la separación de un pueblo que tenía una característica fundamental, el ser venezolano, el haber nacido en una misma tierra, una misma cultura y muchos sentimientos en común.  

 

Venezuela hasta 1998 fue un país donde la tolerancia, la hermandad entre vecinos, el compadrazgo, independientemente del sacramento o no, era nuestra forma normal de comportamiento. Fomentar la división entre chavistas y opositores, entre pobres y ricos, entre negros y blancos, no encaja con nuestra idiosincrasia, el grado de fanatismo de lado y lado ha disgregado la sociedad y La familia, con repercusiones sicológicas a todo nivel; sin embargo tenemos la oportunidad que nos da la navidad, que no es más que la conmemoración del nacimiento del niño Dios, de estrechar nuestros lazos de amistad; la pascua es un regalo de Dios, que nos señala el potencial que tenemos del amor, del perdón, de compartir; nos pone presente el más grande de los mandamientos: “Amaos los unos a los otros”, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”; cuanta reflexión merecen esas palabras en este momento histórico de nuestra Venezuela.

 

Hasta cuándo vamos a seguir fomentando la división y utilizando el odio como instrumento, debemos tener presente que el odio no es un simple sentimiento, es una enfermedad, y mucho más allá es un problema de salud pública que lamentablemente no puede ser medido, pero sus expresiones traducidas en aumento de la violencia, señalan la magnitud de sus efectos. El odio sin lugar a dudas es un problema de salud mental, altera la capacidad de percepción y juicio, es una enfermedad social e incluso es una alteración del pensamiento político. En el plano individual el odio, sobre manera el que no se expresa en forma violenta y se reprime, se transforma en rencor y resentimientos que se apoderan de nuestra paz, perpetúan la rabia y el estrés, con todas las consecuencias orgánicas, por lo cual enferma quien odia. Estamos en navidad y la mejor medicina contra el odio es el amor y el perdón, nuestro país necesita urgente una reconciliación general, el llamado debe ser a la paz y a la tolerancia.

 

Tenemos la imperiosa necesidad de reencontrarnos con nuestra idiosincrasia de pueblo unido, la reconciliación nacional nos beneficia a todos, independientemente del color de nuestra franela, porque somos un solo pueblo, es probable que sientas tener razón por las ofensas que te han proferido, sin importar del lado que estés,  te aseguro que han sido inducidas por radicales de lado y  lado con fines e intereses ocultos, donde por cierto tu no representas ninguna prioridad. Tenemos la obligación de sanar las heridas que nos han infringido, aquellas que no se ven que no dejan cicatrices visibles, y difíciles de sanar si no le ponemos el ingrediente adecuado, y muy barato por cierto y que se llama perdón, tratamiento iniciado por nuestro dios en la cruz y quien celebrará su natividad dentro de poco tiempo. Creo que dios primero y nosotros nos merecemos ese regalo.

 

PILDORAS DE TU MEDICO

 

En Navidad debemos invocar la ayuda de Dios, la oración debe acompañar a la reflexión, en cualquier sitio donde estemos, porque Venezuela es una sola, es una gran nación cuyo horizonte se esconde tras la espesa niebla de la involución que generan políticas ajenas a nuestra idiosincrasia.   Recordemos que esa divinidad que nace el 25 de Diciembre y que luego entregó su vida por nosotros para redimirnos del pecado es un icono de amor; hagamos resucitar como Cristo al tercer día a nuestra verdadera  identidad, porque los venezolanos siempre hemos sido opuestos a las injusticias, a las persecuciones por carácter político, al asesinato moral de las  personas por el solo hecho de pensar distinto, debemos respetar la ley de Dios, pero también debemos exigir y hacer respetar las leyes de los hombres, roguemos al Señor que la justicia divina nos ayude a colocar nuevamente  la venda en los ojos  a la justicia del país y que la constitución sea nuestra Biblia terrenal.

 

VACUNA CONTRA EL ESTRÉS

·        Freddy, no puedo creer que  has sido capaz de dejar de beber;  como lo has hecho?
 -  Pues mira estas Navidades vino mi suegra a casa y ­ yo me estaba         echando tragos y no lo vas a creer pero cuando le abrí la puerta vi  dos en vez de una,  no te parece eso suficiente para dejar la bebida.

    

·        Ramón está hablando con su mejor amigo; éste nota que el otro tiene cara de preocupación:
"¿Qué pasa, Joaquín? ¿Tienes algún problema?
"Lo que tengo es una gran frustración Ramón. Yo estaba orgulloso de cómo ponía a mi mujer. Cuando ella llegaba al orgasmo era una cosa tremenda: cómo se estremecía, brincaba, soltaba quejidos, ponía los ojos en blanco".
"¿Y descubriste que todo era fingido?"
"No, ¡descubrí que es epiléptica

 

Hasta nuestro próximo contacto.

*Medico. Magíster en Salud Pública.

E. mail basantac@cantv.net

www.drcarlosbasanta.es.tl

Twitter: @drcarlosbasanta

 


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