DR CARLOS BASANTA Y SU NOTA SALUDABLE - - No hagamos de la violencia nuestro estilo de vida
 

DR CARLOS BASANTA.*
 
 
NO HAGAMOS DE LA VIOLENCIA
 NUESTRO ESTILO DE VIDA
 
Las redes sociales se han convertido en un excelente canal de noticias en tiempo real, a través de ellas inmediatamente después de los sucesos del portón de Ferrominera Orinoco en Puerto Ordaz, conocimos la desagradable noticia de la muerte de un trabajador y varios heridos en una actividad sindical, por la misma vía nos enteramos de lo acaecido en Bauxilum pocos días antes, con el saldo de un dirigente sindical herido por arma de fuego, la prensa reseñó el asesinato de un dirigente sindical de la construcción en el estacionamiento de su casa en la Urbanización Gran sabana de la misma ciudad, con demasiada frecuencia se reseñan eventos trágicos de lo que se ha denominado violencia sindical. Pero más allá del entorno laboral, aun no hemos podido asimilar la muerte de un niño de 12 años en una gallera en San Félix producto de disparos hecho a mansalva, con el posterior linchamiento de 2 de los involucrados, a uno de los cuales le pasaron su propio carro por encima; y tal como fue reseñado por los diarios de la zona el presunto móvil fue no haberlos dejado entrar a la gallera, es violencia social, violencia en las escuelas, estamos ante una violencia cotidiana que preocupa y asusta, un importante problema de salud mental colectivo, un innegable problema de salud pública.
 
La violencia no es nueva en Venezuela, pero en los últimos tiempos se ha generalizado al extremo de estarse convirtiendo peligrosamente en una endemia, ante la cual parecíamos esperar un número de casos de manera natural los fines de semana. Pero la violencia no solo se expresa en los asesinatos, es corriente la violencia verbal, la conducción de vehículos en forma violenta, la violencia intrafamiliar, la violencia de género donde la víctima no es solo la mujer, el hombre recibe agresión también por parte de la pareja, y a esto debemos añadir, el maltrato infantil y la violencia laboral diferente a la sindical, sin olvidar la violencia política que ha dividido a la familia y polarizado al país. Estamos en presencia de un posicionamiento progresivo de la violencia en Venezuela como un peligroso estilo de vida, con una incidencia y prevalencia comparable con el sedentarismo, el fumar cigarrillo y las dietas no saludables, con una expresión indiscutible en la aparición de enfermedades, aunque la agresión no deje huellas físicas evidentes.
 
La Oficina Panamericana de la Salud ha señalado con mucha razón que “la violencia, sobre todo aquella que no concluye con la muerte, altera ese estado de completo bienestar físico, mental y social de los afectados. En tal sentido la violencia en la mayor parte de sus expresiones se torna productora de enfermedades. Existe una estrecha relación entre las enfermedades Cardiovasculares, cáncer, Diabetes y otras como úlceras digestivas, trastornos renales, Depresión, ansiedad, insomnio, alteraciones del apetito, disfunción eréctil y hasta eyaculación precoz. Las consecuencias no mortales de la violencia son más frecuentes que las mortales, el ambiente social hostil, el miedo a ser la próxima víctima y la frustración se convierten, por separado o en conjunto en un factor de riesgo importante para la aparición y complicaciones de las enfermedades que con más frecuencia, causan muertes en nuestra ciudad, incluso superior a los homicidios que llenan las paginas rojas de los diarios cada fin de semana.
 
La convivencia social, el reencuentro de todos los venezolanos, su calidad de vida y la salud integral física psicológica y social deben ser garantizados por el estado como un todo sin exclusiones. Los esfuerzos de la clase política, lamentablemente hoy están dirigidos en acciones que para la generalidad de la población no son importantes; sintiendo en su gran mayoría que los problemas inscritos dentro de la salud social no han sido resueltos. Es importante que hagamos un esfuerzo extraordinario para mejorar el ambiente político que se ha convertido en trabas para la salud social, y generadora de violencia. Nos urge un estado arbitro y no parte, porque independientemente del color del gobierno, este es quien coordina el estado y es parte de el, pero no es el estado. Por la no violencia, necesitamos un estado sintetizador del bien común, que garantice la ley y el orden que elimine la impunidad que perpetúa la violencia y que su objetivo fundamental se centre en el interés nacional y no de parcialidades. La violencia del lenguaje de los que deberían ser ejemplo de paz y entendimiento, ha generado violencia verbal y física; escuchar a los jóvenes frases como aplastar al contrario, la barricada para fulminar, batallones, loas a la violencia y a la muerte, es signo de que algo anda mal.
 
 
PILDORAS DE TU MEDICO
 
La violencia se puede prevenir y controlar, entre todos los sectores podemos impedir que se convierta en nuestro estilo de vida, todos en un gran acuerdo nacional, donde las instituciones educativas públicas y privadas, la sociedad civil y los organismos gubernamentales, trabajemos en función del rescate y preservación de los valores, tanto en la familia como en el sistema educativo y el resto de la sociedad, interviniendo a la violencia como un problema de Salud Publica. La ciencia conocida como Salud Publica parte del hecho de que la violencia y la inseguridad pueden prevenirse bajo el abordaje de los tres niveles de prevención a la vez, con un equipo intersectorial, multidisciplinario con la participación efectiva de la comunidad y los medios de comunicación, entendiéndose estos como vehículos de expresión e información comunitaria, tanto en el estudio como en el diseño de los planes a llevar a cabo en la detección de los factores de riesgo y su intervención, presencia disuasiva de los cuerpos de seguridad, represión de ser necesario y la rehabilitación conductual para la modificación del comportamiento violento. 
  

VACUNA CONTRA EL ESTRÉS
 
El narrador en un evento de Boxeo:
En essssta esquina. Con más de 400 victorias, 28 muertos en el Ring, 8 inválidos, 14 parapléjicos, 94 dentaduras postizas; Antoniooooo la Bestia Torres. Y en esta otra; Carlos Heeeeee y pa donde se fue?
 
Un sargento  entrenando a las milicias
-       A ver Miliciano si al frente tiene el norte, al lado derecho el este y al izquierdo el oeste, dígame que tiene detrás
-       Ta fácil mi tío, mi sargento que más va ser, el morral
 
Dos Margariteños en la playa recogiendo la red
-       Compai una pregunta; cuantos años tendrá err mar?
-       Adiioooo mijoo, no debe pasar de 99 años
-       Hijo err diablo y como sabes eso?
-       Gua compai perucho porque no hay mar que dure 100 años
 
Hasta nuestro próximo contacto.
*Medico. Magíster en Salud Pública.
E. mail basantac@cantv.net
Twitter: @drcarlosbasanta
 
 
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