DR CARLOS BASANTA Y SU NOTA SALUDABLE - - LLegó la Influenza Porcina, ¿Que hacer ahora?

 

 
 

 

DR CARLOS BASANTA.*
 
LLEGÓ LA INFLUENZA PORCINA
¿QUE HACER AHORA?
A mediados del mes de Abril del presente año las autoridades sanitarias de México dieron a conocer un número de muertes en ciudad de México producto de una enfermedad cuyas características epidemiológicas y clínicas hacían suponer que se trataba de Influenza, definiéndola más tarde como una variante nueva de la influenza porcina que se transmitía de humano a humano y con una extraordinaria velocidad de propagación extendiéndose a estados unidos y Canadá y de allí a varios países, lo cual puso en alerta a los salubristas de todo el orbe quienes instalaron un sistema de vigilancia epidemiológica para impedir su entrada en sus territorio, no obstante la epidemia siguió avanzando, cruzó el Atlántico y apareció en Europa. Nos pasó a los venezolanos por encima y se presento el primer caso sudamericano en Perú, luego Colombia, Chile, Brasil, teníamos la enfermedad bastante cerca, sin embargo nos llegó desde más lejos, de Panamá donde un grupo de jóvenes venezolanos asistieron a un evento juvenil de un organismo filantrópico internacional; el Rotary Club.
 
Al momento de redactar esta columna ya teníamos en el país 2 casos confirmados de la Influenza Porcina H1N1 entre los jóvenes que asistieron a la reunión de Panamá y según versiones de las autoridades el resto de ellos se encontraban asintomáticos y los contactos estaban evaluados y la vigilancia epidemiológica en máxima intensidad; se declaró la alerta y aunque es difícil, más no imposible evitar su propagación. Lo señalado por las autoridades sanitarias venezolanas y lo expresado por el joven a quien se le confirmó el primer caso me indica bajo mi óptica de sanitarista que hasta ahora se está haciendo lo correcto, por lo cual no debe cundir el pánico. Pero es importante que estemos informados, sería criminal ocultar información de los casos ya que aumentarían los riesgos de contagios, además, los médicos debemos estar vigilantes de los cuadros gripales y sus nexos epidemiológicos de lugares con enfermos y/o contactos para definir adecuadamente los casos y realizar la denuncia responsable y oportuna al departamento de Epidemiología del distrito Sanitario.
 
La Influenza Porcina es una enfermedad viral aguda que se caracteriza por inicio súbito con fiebre mayor de 38.5ºC, dolor de cabeza, dolores musculares, astenia, acompañada de síntomas respiratorios como tos, dolor de garganta y secreción mucosa por fosas nasales e incluso nauseas, vómitos y diarrea, cuadro muy similar a la gripe común pero con un gran potencial de complicaciones principalmente respiratorias como Neumonía, Bronconeumonía; cardiacas y Encefalitis, sobre todo en niños, ancianos y en individuos inmunológicamente comprometidos, aunque en México un número importante de los fallecidos oscilaba entre los 22 a 29 años. La gripe se transmite por vía aérea predominantemente en espacios cerrados o por las gotitas de secreciones que expulsa el enfermo al hablar, al toser y al estornudar, además por contacto directo con las manos o con objetos contaminados, ya que el virus de la Influenza puede persistir durante horas en un medio frío y húmedo. El paciente puede transmitir la enfermedad 24 a 48 horas antes del inicio de los síntomas y hasta 4 a 5 días después de la aparición de los mismos; con un periodo de incubación de 1 a 3 días e incluso hasta 7 días. Todas las personas sin distingo de edad ni sexo pueden adquirir la enfermedad.
 
La mejor forma de prevenir la enfermedad es establecer un cerco a los dos mecanismos de transmisión; la vía aérea y el contacto, por lo cual es importante establecer una distancia mínima de 1 metro de cualquier persona con síntoma gripal, evite las aglomeraciones de personas, trate de no tocarse la boca, los ojos ni la nariz por el riesgo de introducir el virus por manos contaminadas, lávese las manos con frecuencia con abundante agua y jabón o con desinfectantes a base de alcohol, evite el saludo con besos y apretón de manos en casos de epidemias, no comparta alimentos vasos y cubiertos, mantenga su casa ventilada  coma abundantes frutas y verduras y trate de manejar o alejarse de las situaciones de estrés por su efecto inmunosupresor. En el caso de los enfermos para evitar contagiar a alguien, deben permanecer en sus casas, cubrirse la boca y la nariz al hablar toser Y/o estornudar con un pañuelo desechable, o cúbrete con el brazo o la manga, no con las manos,  igualmente es muy útil el lavado frecuente de las manos y el uso de mascarillas para evitar la proliferación del virus. Acuda al médico y no se automedique.
 
PILDORAS DE TU MEDICO
 
·        Es recomendable que te vacunes contra la influenza estacional A, ya que si bien es cierto que no impide el contagio de la gripe porcina, no es menos cierto que ella es útil para evitar y descartar la influenza estacional de la porcina, además potencia el sistema inmunológico, actuando como un modulador, lo que explicaría la baja virulencia en individuos infectados con la porcina previamente vacunados con la estacional.
·        En todos los centros ambulatorios de la red tradicional están vacunando contra la influenza estacional, y por las condiciones actuales se están aplicando a partir de los 10 años de edad, anteriormente era a partir de los 40.
·        Si tiene sintomatología gripal y procede de lugares donde hay influenza, o ha estado en contacto con un paciente de influenza porcina debe acudir al médico y/o al departamento de epidemiología del Distrito Sanitario para que le sea tomada la muestra que sería enviada al instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel para su confirmación.
 
 
    VACUNA CONTRA EL ESTRÉS
 
En la sala de espera de la maternidad, un joven recibe la noticia de que acaba de ser padre y cae al suelo redondo. Mientras la enfermera que le ha informado le atiende, sale el doctor con el recién nacido en brazos y sorprendido al ver al joven desmayado le pregunta a la enfermera:
- ¿Qué ha sucedido?
- Creí que me preguntaba la hora y le dije 6.
 
Un señor que tenía un ojo de vidrio se lo traga de manera accidental y es llevado enseguida al gastroenterólogo. Al ser examinado a través del recto el doctor exclama:
- ¡Tengo 40 años viendo tripas y esta es la primera vez que una tripa se me queda viendo a mí!
 
Va un tipo llamado Pepe a una clínica, donde el médico es conocido suyo. Entonces el médico lo examina. Al rato, Pepe le pregunta:
- ¿Cómo estoy?
- Pues, que tienes el mismo problema de una iglesia abandonada.
- ¿Qué quieres decir?
- ¡Que no tienes cura!
 
Hasta nuestro próximo contacto.
*Medico. Magíster en Salud Pública.
E. mail basantac@cantv.net
 
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